Noticias

noviembre 15, 2019

Lilian Villegas, tatuadora: «el Estado a través de la policía, nos está marcando nuestros cuerpos»

por equipo ACIWA

El pasado Miércoles 13 de Noviembre, antes de iniciar la Asamblea Popular Plurinacional en Plaza Lautaro, conversamos con Lilian Villegas, tatuadora que se encuentra usando el tatuaje para acompañar a las personas que han sido heridas por Carabineros, resignificando la marcas de la violencia del Estado sobre sus cuerpos.


Has estado haciendo un proceso de tatuar a las personas que fueron heridas, por balines, perdigones y lacrimógenas por parte de Carabineros cuéntanos ¿cómo surge la idea?

Fue una idea que me surgió ante el hecho de ver que el Estado, a través de la policía, nos está marcando nuestros cuerpos, a través de la violencia. Yo como trabajadora en ese mismo ámbito, pero desde el lado de la soberanía, desde la apropiación del cuerpo por parte de los individuos, y el marcaje como un símbolo de rebeldía, una manera de definir un hito en la historia de vida, se me ocurrió que estos dos universos tenían ese punto en común: el cuerpo se marcaba.

Ante estos hechos que iban ocurriendo, decidí sacar mi trabajo del contexto de lo comercial. Normalmente atiendo clientes que van con un diseño, y yo les cobro por tatuar. Ahora, lo quise colectivizar y ponerlo al servicio de quienes recientemente habían sido marcados por la violencia policial, ayudar a socializar el hecho, eligiendo remarcar sus cuerpos en torno a este hito en sus vidas.

¿Con qué historias te has encontrado en este proceso?

La mayor parte de ellos han sido estudiantes, chicas y chicos que era primera vez que salía a la calle a marchar, con distintos tipos de lesiones: desde perdigones, a lacrimógenas a quemarropa, hasta cosas más leves. También he conocido a otras personas que ya llevan años participando en resistencia de primera linea, que ya habían incorporado el ritual de marcarse cada vez que había un hecho importante, en relación a la represión.

Hay como una confluencia de personas que tenían esta inquietud de reescribir en sus cuerpos la historia, o apoderarse de ese momento.

Lilian Villegas, tatuadora

También otras personas, con situaciones de violencia que vienen de otros momentos, como estudiantes del hogar mapuche, que han sido víctimas de violencia policial durante años anteriores. Hay como una confluencia de personas que tenían esta inquietud de reescribir en sus cuerpos la historia, o apoderarse de ese momento.

¿Cómo construyeron las imágenes a tatuar, de donde salen?

Les pedí que vinieran con una idea pensada desde el principio, y yo la dibujaba y diseñaba en el momento, si es que ellos no la traían lista. Lo que se repitió fue el símbolo de la flor, como algo que florece, a pesar de que pueden haber ciclos de destrucción. Me pareció raro, porque a mí no se me hubiera ocurrido la flor como un símbolo de resistencia.

Uno de los tatuajes realizados por Lilian

Las narrativas que surgían expresaban un odio a la policía, un odio que no existía antes en ellos, un odio que nace con esto. Según lo que me contaban, ese odio pasaba a sus familiares, a su entorno más cercano como certeza de que la policía es un órgano represor. Más allá de ese sentimiento de odio, la certeza de que ellos son los enemigos, es algo positivo. Es una claridad que no estaba en nuestros Pueblos hasta este momento.

¿Cómo crees que se entronca el tatuaje como práctica en la actual coyuntura que vivimos en Chile y Wallmapu?

La narrativa del tatuaje es algo que siempre ha acompañado a la especie humana. La historia conocida del tatuaje, es casi tan antigua como los primeros vestigios humanos. En todas las sociedades, o en casi todas, han existido tradiciones relacionadas con la modificación corporal. Creo que nosotros no somos nada raros en ese sentido. El tatuaje no es más ni menos importante que otras expresiones culturales, pero es especial porque está con nosotr@s por siempre. Pasa a ser parte de nuestra identidad, con o sin ropa, pasa a ser parte de nuestro cuerpo.

SI bien el tema del tatuaje acá y en otras sociedad se ha vuelto una cuestión muy comercial, yo siento que en estas instancias vuelve a lo primitivo, a transformarse casi como una cicatriz de guerra, una historia importante que contar.

Redes Sociales

Galería